Monday, April 24, 2006

Jekyll había descubierto a Hyde. Siempre había sabido que estaba ahí, pero esta vez Hyde había dominado nuevamente después de tanto tiempo y Jekyll veía ante él cómo tambaleaba la obra de su vida. Había sido un tonto en pensar que ya lo tenía dominado, en empezar a darle algúnas libertades sin darse cuenta que se iría de control, que lo que tramaba pasaría a un plano más real que su mente. Pero en el fondo sabía que la culpa era suya, sabía que le había gustado. Ahora se daba cuenta que no valía la pena, que por un poco de vacío había puesto en riesgo la obra de su vida dejando que por esa noche dominara Hyde. Los sucesos de la noche anterior no tenían otra explicación. ¿Por qué había subido a su auto?¿Por que había vuelto a jugar este juego que sabía peligroso para ambos? Hyde así lo quería y Jekyll no podía decir que no, la tentación era inmensa: el juego estaba ganado antes de empezar. Y sólo causo problemas y dolor, pero esta vez no lo afectarían sólo a él, si hubiera sido así no sería tan grave, pero no. No sólo había puesto en riesgo la obra de su vida; prácticamente destrozaría a la otra persona habiendole dado su mayor anhelo y teniendo ahora que quitarselo. Pero no había otra forma, Jekyll había dejado libre a Hyde y debía hacerse cargo. Porque este Jekyll no huía, este asumía responsabilidad.
La tentación había sido tan grande y la dicotomía se avalanzó hacia el otro lado al ver que tenía una oportunidad de hacerlo. El sabía que sería así, en el fondo lo quería, la debilidad había estado en no pensar en las consecuencias, en acallar la vos de su conciencia y abandonarse al otro lado. Jekyll y Hyde, alma y cuerpo, hombre y animal, razón y deseo. El hombre era como una piedra, perfectamente podrían haber dominado los primeros... pero no lo hizo.
Ahora tenía un duro camino por delante. Jekyll, contra las cuerdas aprendes, pero esta vez fuiste demasiado lejos. La lección es clara, dura pero clara; más te vale que no vuelva a suceder. Ahora sigue adelante, de nada sirve huir ni quedarse a mirar los destrozos. Pero ten en claro que si te sueltas e intentas ser tú solo entonces volverás a caer. Sólo el Padre nos lleva por el buen camino, y sólo el Padre es capaz de perdonar una cosa así; probablemente sea el único que lo haga ya que no lo harán los terceros, no lo hará ella y no lo harás tú.
"Somehow I have to get backTo the place where my journey started, Find the course I charted, When I first departed! Somehow I have to hang on to the vision that first inspired me, to the hope that fired me when the world admired me! I'll find a way back to the higher ground and see the view I saw before! I'll search the world until the answer's found, turn my despair around forevermore! Somehow I've got to rebuild all the dreams that the winds have scattered, from what fate has shattered I'll retrieve what mattered! Somehow I've got to go on till the evil has been defeated, till my works completed I will not be cheated! God, you must help me carry on! When it seems all hopes has gone I have got to carry on!"
¿Y cómo se hace? se corre. Es increible los palos que puede poner la vida adelante: nunca el personaje que quiero, la mina no me da bola, odio mi trabajo pero tengo que hacerlo para poder estudiar, me reboto en un casting una mina que no debe saber ni quien es shakespeare y eligio a un rugbyer en vez, mi amiga esta de mal humor conmigo... ¿qué hago? corro. Se bien lo que quiero, y aunque no sea asi igual se bien lo que me gusta; o al menos conozco algo que me hace sentir un poco mejor que el resto. Alrededor mio todo está mal, o al menos así lo siento... Al carajo: veo adelante mio lo que quiero, cierro los ojos y corro hacia eso. Ahora no soy nadie, un actor amateur más, un pibe más que trata de abrirse camino entre la corriente que le va en contra, pero un pibe decidido que sabe lo que quiere. Cuidado gente, allá voy. Y quiero ver donde está todo esto en cuatro años; donde está el que no me da papeles pero se estancó en un presente que le conviene... por ahora; con quién está la mina que no me da bola, ojala que feliz; en que andan los de mi trabajo actual, con el que ya no voy a tener nada que ver nunca más en mi vida; que va a pensar esta directora aficionada cuando vea lo que se perdió; que van a pensar todos cuando vean lo que se perdieron. Porque yo voy a estar arriba, porque todo me chupa un huevo, porque se que una herida más en el presente es una victoria más en el futuro, porque incluso lo que me destruye me hace crecer, porque se que voy a ser el mejor. Y arriba voy a estar, mi amiga al lado mio. Capaz de hacer, de ser, lo que yo quiera; porque ese es mi arte, porque ese es un actor enserio, porque el mundo todavia no conoce lo mejor.

Tuesday, April 11, 2006

Esto es para entender un poco mejor lo que estamos viviendo, es probable que me saltee muchas cosas y que mis teorías sean menos que correctas; así que de antemano quiero pedir disculpas por eso. Sin embargo no me gusta tampoco la ignorancia que gira alredor de una fecha que hace 1973 años aproximadamente marcó para siempre la historia del mundo y de quienes vivimos en él.
Resulta que un domingo El entró en Jerusalen. Iba montado en un burro como el que cualquier campesino montaría y quizás fue eso, ver a un héroe como alguien igual a ellos, lo que provocó tanto entusiasmo entre la gente. Lo recibieron como a un rey entre los hombres, no dejando que su montura tocara el sucio polvo de las calles con sus patas porque sabían que El merecía mucho más, y así cubrian todo a su paso con ramas. Obviamente, el surgimiento de un héroe popular alertó a las autoridades; quienes vieron en riesgo su misión salvadora en la tierra porque aquellos a quienes debían proteger ya no querían ser protegidos. Nuevamente, como en los tiempos de Moisés, el pueblo le había dado la espalda al señor para adorar al becerro de oro. Algo había que hacer, no podía ser que ellos quienes habían recibido del mismísimo dios la mision de llevar al pueblo por la buena senda se vieran de repente incapaces de cumplir lo que su creador les había encomendado por culpa de un carpintero de Galilea que decía ser uno de los grandes profetas. Y eso no era lo único que les molestaba: ellos lo proclamaban rey y eso no le iba a gustar a los ejércitos romanos dominantes. Definitivamente, por el bien del pueblo elegido por el señor, algo debía hacerse. Pero a nuestro héroe poco le importaba eso, tenía asuntos más importantes en su cabeza y ya sabía lo que le debía pasar; era simplemente tener la fuerza necesaria como para resistirlo lo que necesitaba. Junto a El venían los doce, sus más fieles seguidores, aquellos que sabían que siempre estarían junto a El pase lo que pase. Y ese pueblo que no tenía más que alabanzas en sus labios para aquel quien se rumoraba venía a salvarlos.
El tiempo pasó, y la hora de despedirse se acercaba. El decidió dar un banquete de despedida como bien lo merecía la situación, en el cual les dejaría su regalo más valioso: su ser. Y el amigo inteligente pero asustado no pudo resistirlo más. Este sí sabía lo que había por delante y no podía escapar de ninguna otra forma. El maestro era alguien muy querido por todos, pero la persona a quien uno más quiere siempre es uno mísmo. Durante la convivencia había tenido algunas chances faborables: algunas moneditas del fondo común... pero esta vez le habían hecho la oferta más grande de su vida, cualquiera lo entendería. A partir de ese momento podría vivir mejor de lo que jamás había soñado, tendría contactos poderosos y mucho dinero; al igual que una madre a punto de abortar, la decisión era El o yo. Y así fue, vendió a su amigo sin saber que sería una de las últimas cosas que hiciera. La culpa sería demasiado grande para soportar y ese "yo" que había elegido ya no sería cómodo, no, ya ni siquiera con todo lo que tenía podría seguir adelante; la negación de su propia naturaleza y el cargo de conciencia por le crimen cometido terminarían haciendolo desesperar y salir por el camino fácil. Pero ya estaba hecho, los doce dormian y el Único buscaba fuerza para afrontar sin ningún tambaleo lo que habría de suceder. La tentación de escapar estuvo siempre, en ese momento más que nunca. El mismísimo amo de la tentación se le presentaría y lo haría caer en su oración, pero su Dios siempre presta ayuda cuando uno se la pide y así su ángel hizo huir al demoño y ayudo al otro a levantarse antes de que hubiera caído por completo. Eso fue un alivio, el padre aún estaba ahí juto a El.
Al amanecer llegaron los guardias tan esperados a llevarlo a su destino. Queriendo ser también héroes y por puro amor, los doce intentaron ayudarlo a huir; pero el no huía, sanó a sus enemigos y con la cabeza en alto aceptó lo que debía hacer, la más difícil misión jamás realizada por un hombre en esta tierra. Sin embargo, los sacerdotes no podían quitarselo de encima definitivamente, debían recibir autorización de los más poderosos terrenalmente. Y así acudieron a la puerta de un general que estaba lejos de su tierra natal intentando controlar en nombre del imperio una nación de extarnjeros pobres que nada tenían que ver con él y su mujer. Ella pensaba de otra forma: admiraba profundamente al galileo y creía firmemente en cada una de sus enseñanzas; no podía permitir que nada le pasara. Teniendo que elegir entre el amor de su vida y un pueblo numeroso con aires de revolución, el gobernador decide sacarse de encima el asunto y derivarselo a otro responsable, alguien más alto que él. Pero esta persona era demasiado importante como para preocuparse por alguien tan insignificante; ni siquiera era el heroe que todos decían que era... no, que vuelva al otro, alguien de tan alto cargo no podía perder tiempo con asuntos tan triviales. Y otra vez el mísmo problema: ¿su mujer o el imperio? ¿salvar una vida o arriesgar una revolución? No, debía haber otra salida que dejara contentos a todos. Tal vez si les daba a elegir entre este hombre que nada había hecho jamás y un criminal temido, nadie extrañaría al segundo. Imposible, aún querían eliminar a este simple y humilde carpintero! Pero no era una opción, algo que no fuera un asesinato debía calmarlos. ¿Y este por qué no pedía piedad? tal vez si lo hiciera entonces tendría excusa para dejarlo ir, pero parecía aceptar la culpa de todos los crímenes que no había cometido. Pero no lo mataría, lo azotaría; si, la sangre calmaría a las bestias y los golpes siempre sanan. El mismo pueblo que lo alabó al entrar se regocijó con la mayor golpiza en la historia de Israel, las modas cambian y ver caer a un héroe es algo que no se ve todos los días. Además, este había prometido mucho y hecho poco, ya una semana había pasado y la situación seguía igual que aquel domingo en que ingresó a la capital.
Sus amigos ya no estaban allí, al perder a su lider los había invadido el miedo y habían huido. Si les preguntaban por la calle ellos no lo concían, y el que siempre había sido el más fiel ahora enfatizaba que jamás lo había visto. Y 39 veces lo golpearon a El. Mucha sangre, el pueblo debía contentarse con esto. Pero no ¿qué más querian? No podía ser tan difícil, si tan sólo pidiera piedad... pero ya había aceptado su destino. El ambiente olía a violencia, si la gente no se calmaba pronto las cosas se podrían poner feas. Pero nuestro general no iba a cargar con esta culpa, ni la de la muerte de este hombre ni la de la revolución. Era un simple carpintero, los sacerdotes debían tener sus razones, que ellos se encarguen y hagan lo que tengan que hacer. Una lavada de manos y el asunto pasa a terceros. Y el obstáculo estaba fuera, la condena hecha. El hombre comenzó el difícil camino hacia arriba cargando El solo el peso de los que alrededor lo insultaban. Obviamente tropezó en el camino, ese camino no puede ser fácil, y tampoco puede recorrerlo uno solo... pero un tal Simón lo ayudó. Tambien se encontraba allí una señorita a quien no le importaba lo que pensaran los demás: un hombre necesitaba ayuda y ella se la iba a dar, aunque fuera sólo un poco de agua y limpiarle la sangre de la cara. Ella recibió la patada de un centurión y tuvo que retroceder, pero la buena acción estaba hecha y jamás sería olvidada. Y sin quejarse ni una vez aunque estaba sufriendo la mayor injusticia, nuestro héroe llegó finalmente a la cima del monte Calvario. Esa cruz cargada de maldad tenía que permanecer con El para siempre, ni la muerte lo podría salvar, es por eso que en vez de atarlo lo clavaron a ella. Todavía se mofaban de El, sus cosas fueron vendidas como para al menos sacar algún provecho de este espectáculo. Sólo tres personas permanecieron con El en todo momento: su madre, la única familia que le quedaba en la tierra; Juan, el más joven de sus discípulos... aunque suela criticarse a la juventud, fue el más joven quién lo acompañó hasta el final y no el resto; y la mujer de peor clase, una prostituta, lo peor de la sociedad, pero también la mujer que lo amaba y que estubo siempre dispuesta a dejar todo por El. Ellos tres lo lloraron.
En el momento cumbre de la historia del sufrimiento físico y espiritual, cuando una persona había recibido terribles torturas físicas, se encontraba clavado a un madero y con vinagre en sus heridas, y no sólo eso sino que acababa de ser abandonado por el pueblo que lo alababa, los discípulos que lo amaban e incluso su Dios; era entendible que esta persona flaquee, que si puede hacerlo escape a este sufrimiento o al menos haga ver a los demás que están equivocados ya que todo pasa injustamente. Este pidió perdón por quienes lo torturaron y se encomendó al señor. Instantes antes de morir predicó el cielo y logró redimir a un criminal que moría a su derecha y pedir perdon por el que no se arrepentía a su izquierda. Estamos hablando de un Dios que amaba demasiado a sus creaturas como para dejarlas condenarse. Un Dios que creó un ser casi perfecto a quien amó y lo vio decaer y volverse cada vez más débil y vulnerable hasta perder casi completamente su superioridad por ser humano con respecto al resto de la creación. Este Dios quizo salvar a quienes amaba y fue por eso que se rebajó al nivel de sus creaturas y sufrió el extremo de sufrimiento que uno puede sentir en esta vida; físico y espiritual. Descendió luego a los infiernos para entender también a quienes allí se encontraban y le dio a este ser hijo de Adán, caído, perverso y soberbio una nueva oportunidad de redimirse, de volver a la fuente y participar nuevamente del paraiso para el que inicialmente fueron pensados. Jesucristo vivió exactamente lo mísmo que nosotros, tentaciones, pérdidas de seres queridos; extremos, todos extremos. Nunca flaqueó, por eso es un ejemplo. Aunque las circumstancias fueran completamente desfaborables, El siempre siguió adelante con la cabeza erguida y amando al prójimo más que a El mísmo. No condenó, no se defendió, no escapó, simplemente amó. Esto es lo que se celebra ahora: cuando Dios resucita, lo hace en un nuevo estado. Ya no es el Dios separado del hombre, ahora es un Dios que también fue hombre y que sabe todo en cuanto a nosotros porque lo vivió igual que nosotros. La resurreción lo renueva, y ahora es nuestra misión en la tierra renovarnos como dioses, seguir sus pasos y así salvar a la humanidad con el santo ejemplo de la vida terrenal de padre.

Monday, April 10, 2006

Hoy vi algo que me llamó mucho la atención... algo esencialmente común y que no tendría por que ser sorprendente, pero sin embargo lo fue: Un policía llorando. Yo entré a un locutorio por cuestiónes laborales y me llamó la atención ver en la cabina contigua un oficial vestido con el típico uniforme de aquellos que guardan distintas esquinas de la ciudad. En ese momento pensé "que raro, no tendría que llamarme la atención ver a un policía hablando por teléfono", pero con el transcurso del tiempo me fui dando cuenta de que lo que me sacó de lugar no era el hecho de que el hombre estuviese allí, sino lo que estaba haciendo. Aquellos ávidos usuarios de locutorios sabrán que la privacidad dentro de las cabinas es nula (aunque uno no lo quiera así) y escuchar la conversación contigua es inevitable. Entonces se fue dando, me fue atrapando de a poco y ahí me quedé; escuchando cómo una persona acababa de terminar una relación bastante estable con su novia y cómo tras varios intentos fallidos de reestablecerla, al hombre no le quedaba más opción que dejar que el sentimiento fuera muriendo con el tiempo. Pobre persona, la había querido tanto y ahora verdaderamente se lo veía destruido detrás del chaleco antibalas. Cuando salí me lo encontré en su esquina, serio y duro, listo para ayudar al primer peatón que lo necesitara. Pensé en la vocación de esa gente; gente cuyo objetivo en la vida verdaderamente es vivir para servir, gente que es exactamente igual a cualquiera de nosotros con nuestros altibajos cotidianos. Hoy esa persona intimidante ahí parada entrenada para cuidar a cada uno de nosotros estaba seguramente sintiendo el horrible vacío y desesperanza que sinte cualquiera luego de un mal de amores, un término horrible y no merecido para los problemas de la esencia mísma de la vida. Después de todo, eso sería seguramente lo que recibiría de los demás cuando buscara ayuda: comentarios distantes para sacarle relevancia a un problema demasiado común y hacerlo pasar a un plano de "cosa de todos los días". Pero todos los que lo sentimos alguna vez sabemos que no es así. Y ahí estaba él, un individuo como cualquiera de nosotros con la única diferencia que él había decidido dedicar su vida a servirnos a nosotros y su misión era demasiado importante como para dejarla de lado por un problema personal. Finalmente me reconocí inútil, me acerqué y le pregunté que colectivo tomarme para llegar a córdoba y montevideo y me marché rumbo a la parada del 101 todavía con las palabras que quería decir dando vueltas en mi cabeza: "Deje oficial, tómese el día. Hoy no va a pasar nada y lo suyo es más importante; por una vez en la vida quítese el uniforme y vaya a su casa a descansar. Hoy nosotros lo cuidamos a usted, muchas gracias"

Sunday, April 09, 2006

INMORTAL
Me siento oscuro a meditar mi suerte
Deseando tu soñada compañia
Y esperando con triste algarabía
El cálido suspiro de la muerte

Ya no es más el miedo de perderte
Más bien es la letárgica manía
De ver si encarrilar en otra vía
El plan que para mi pensó el más fuerte

Y aceptando el triste no tenerte
Y no queriendo ya otra salida
Me resigno bien entonces a mi suerte

Ya siento ante mi las lejanías
Y se lo que me espera en la rompiente:
Tu rojo, mi Dios y mis heridas
Paso a explicar. A veces limo y escribo sonetos, es simplemente una forma de aplicar el arte. Cuando algo no puede expresarse con las pobres palabras y gestos usados para "comunicarse" por la gente en general, ahí entra en juego la expresión a travez del arte. Si puedo decir algo en mi defensa es que no había otra forma de expresar lo que ustedes acaban de leer.
El camino del artista no es fácil. Uno generalmente no puede vivir de su arte hasta avanzado en su vocación, eso lo sabe todo el mundo, pero lo que la gente no entiende es que el artista tiene que luchar diariamente con el no poder vivir de su arte mientras que no le interesa nada más que su arte. Por eso un actor atiende mesas durante el día, o un músico trabaja en un call center, por eso los grandes dibujantes aterrados por el futuro estudian arquitectura o diseño y dedican su vida a ejercer lo más parecido a lo que quieren dentro de la máquina social pero no pueden dedicarse a su arte. El artista dedicado nunca llegará lejos en nada que no sea lo suyo, eso para lo que nació. El arte es un llamado, un llamado que le hacen al hombre desde que nace y que sentirá constantemente en su vida hasta que lo responda. No a todos les llega, pero ay del aquel a quién le llega y lo ignora; estará negando la mismísima esencia de su alma y su humanidad. Pero sepan gente del mundo, que una vez que algien contesta el llamado entonces ya no tiene vuelta atrás, una vez que uno descubre la salida y abre la puerta... sale. Y acá estamos, (citando a Pink Floyd) "all alone or in twos, the ones who really love you, walk[ing] up and down outside the wall. [...] The bleeding hearts and artists" (solos o en parejas, los que realmente te aman, caminando arriba y abajo afuera de la pared [...] los de corazón herido y artistas), aquellos que lograron salir de la pared que ellos mísmos construyeron para poder vivir en este mundo. ¿Pero quién quiere vivir dentro de un mundo limitado por paredes? Por eso yo elegí salir afuera, por eso elegí vivir en el arte sin límites. Ya lo dijo Robert Frost: "Two roads diverged in a wood and I took the less travelled by, and that has made all the difference" (Dos caminos se separaban en un bosque y yo elegí el menos recorrido, y eso ha marcado toda la diferencia). Esto es lo que yo elijo, y ahora sólo queda hacerlo; sólo nos queda crecer, juntos pero solos, eternos, de la mano de Dios por la peor etapa de la existencia de una creatura, siempre con el objetivo puesto en el cielo, asi vamos por la vida mi teatro y yo.
Simplemente estaba aburrido cuando decidi hacer esto... y no creo que nunca se lo muestre a nadie. Mientras tanto lo puedo usar como lo que simplemente es: un archivo. Siempre me gustó ver mi mente asi, como un enorme archivo lleno de información y decorado según el estado de mi alma en esa época. Varias veces lo redecoré, tiré paredes abajo y cambie por completo la imagen para tapar algun sentimiento dificil de superar y que enserio me jodiera, o me vi obligado a agrandarlo por alguna experiencia gratificante. Pero nunca tiré nada, llevo un registro emocional impecable de todo lo que me pasó desde que comencé con este archivo mental. Y allí está todo, este blog cumplirá simplemente la función de ayudarme a repasar mi historia y compartir lo que me parece les pueda servir o no, capaz simplemente lo haga porque se me da la gana. Asi que bueno, bienvenidos, disfruten y si encuentran algo que necesitan no duden en tomarlo. Vale la pena avisar que ninguna de las cosas buenas aca puestas fue obra mia, por suerte mi vida es constantemente marcada y guiada por Dios, y a El le debo todo esto. Enjoy...